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viernes, 24 de abril de 2015

ALGO MÁS QUE 245 PIEZAS



Ya pasó el Campeonato Nacional de Puzzles. Puesto 139, 11 parejas de adultos "normotípicos" (que diría aquel) por detrás nuestra, 245 piezas colocadas (casi el 50% del puzzle, 70 piezas más que el año pasado), y sobre todo las dos horas puzzleando: momentos de nervios, de intimidad, de equipo, de risas, de frustación, de ilusión, de recuerdos…

Momentos de nervios, esos minutos previos en que te dices “ya no hay marcha atrás, hay que entrar pase lo que pase”, pero con la tranquilidad del que sabe que la gente de AEPUZZ nos conoce, nos entiende y nos acepta tal cual somos: una pareja singular (porque en verdad somos un trío: papá con la ilusión por bandera, mamá la cordura personificada, y Nuestro Héroe, único y especial.



Momentos de intimidad y de equipo: esos diez minutos desde que entramos Nuestro Héroe y yo hasta que comienza el campeonato  y entra el público, son de los más intensos para mí. Solos Nuestro Héroe y yo. Son diez minutos solo para mí, cuando le puedo decir lo nervioso que estoy, la ilusión que me hace estar allí con él, lo que me gustaría que lográramos competir como un auténtico equipo… Pero apenas obtengo algún “sí” por respuesta. Pero rápidamente pienso “bueno quizás el año que viene…” Diez minutos en los que trato de organizar una estrategia… pero tampoco obtengo respuesta (quizás el año que viene).


Y empieza el campeonato y llegan las risas, llega la emoción al verle colocar sus primeras piezas, llega la alegría cuando lo ves feliz, lo ves buscar piezas; y luego llega la frustración cuando ves que se cansa, que deja de jugar, etc. Pero en ese momento hacemos trampas, porque, como dije antes, realmente no somos un equipo de dos, sino de tres, y aparece mamá dando ánimos como solo una madre sabe hacer, dando la chuche que revitalice a Nuestro Héroe; y es en ese momento que tiene todo puzzle cuando estás a punto de abandonar que aparece Nuestro Héroe y empieza a colocar las piezas que yo era incapaz de colocar.

Tengo muchos momentos grabados en mi retina. Si tuviera que elegir uno me quedaría con el reconocimiento a la superación.

El reconocimiento de AEPUZZ (Asociación Española de Puzzles) personificado en su presidente Jesús, quien ya nos había pedido que lo saludáramos antes del campeonato, y que estuvo con Nuestro Héroe tratándolo como a otro “puzzlero” más. El reconocimiento de Demelza, una concursante (ganadora, por cierto, por parejas) que preguntó por nosotros porque quería conocer a Nuestro Héroe; el reconocimiento de Marta y Laura, la pareja con la que compartimos mesa, animando a Nuestro Héroe para que siguiera concursando, riendo con él, animándonos en todo momento; el reconocimiento de todo aquel que estaba allí y veía a ese niño rodeado de adultos que hacía algunas cosas raras pero que de repente colocaba 4 o 5 piezas de un tirón. Y sobre todo vuestro reconocimiento, de todos los que nos mandasteis mensajes de ánimo, o pusisteis vuestros "me gusta". Todos habeis contribuído a colocar esas 245 piezas.

Muchas gracias a todos, por vuestros ánimos, vuestro apoyo y vuestro cariño. Pero sobre todo y especialmente muchas gracias a nuestra familia de Autismo Cádiz, especialmente a Bea, Sara, Cristina y Puri, quienes nos ayudaron a preparar este campeonato, preparando historias, anticipando lo que iba y no iba a pasar, que nos regalan su sonrisa cada vez que le anunciamos la última locura que se nos ocurre , que no permiten nunca que caigamos en la desesperación. Ni una sola de las 245 piezas que pusimos las hubieramos puesto de no ser por ellas.


Y  que decir de la familia de Pinar Hondo. Todos esos “enanos” de segundo de primaria dando ánimos a su compañero que no habla el día antes del campeonato, y que lo recibieron con cánticos de “campeón”. Dicen que los niños nunca mienten, y tienen razón porque Nuestro Héroe es un auténtico campeón.

Y poco más puedo decir. Solo una cosa ¡NOS VEMOS EN EL CAMPEONATO 2016!